Del Edén perdido al Edir Macedo:

Una crítica de la religión electrónica

La tecnología: Antecedentes de una religión moderna

)Cómo recuperar el paraíso perdido? )Cómo volver al Edén? Estas preguntas son el motor detrás de la revolución tecnológica, argumenta el historiador canadiense David F. Noble. En la introducción de su nuevo libro, The Religion of Technology: The Divinity of Man and the Spirit of Invention, dice que Ala tecnología moderna y la religión han evolucionado juntas y, por eso, la empresa tecnológica ha sido y sigue siendo imbuida de creencia religiosa.@ (1997:5).

No siempre fue así. Durante siglos, imperaba aquel dualismo clásico que pregonaba un desprecio total por el mundo físico y por el cuerpo humano. Lo carnal, lo tangible, lo concreto llevaba solamente a la perdición. Lo noble, lo verdadero, lo bello se hallaba solamente en el espíritu. Por eso, durante los primeros siglos de la era cristiana existía un divorcio total entre la técnica humana y el conocimiento divino. En La ciudad de Dios, San Agustín comentó que:

se han descubierto y perfeccionado, por el genio humano, innumerables artes y técnicas que ayudan a solventar las exigencias de la vida humana y también otorgan diversión. . .(pero) todos estos favores tomados en su conjunto son apenas un consuelo fragmentario que nos es permitido en una vida condenada a la miseria. (Noble 1997:12)

Durante todo este tiempo los estudiosos del mundo occidental no reconocían el papel del ser humano como co-creador con Dios. No percibían en la técnica y el arte un reflejo de nuestra divinidad perdida. Es hasta el Siglo IX que el gran teólogo Johannes Scotus Erigena plantea esta posibilidad. Al empezar a construir un marco conceptual capaz de reinvindicar la creatividad humana como reflejo nato de la creatividad divina, Erigena llega a inventar el término artes mecánicas, precursor de la palabra tecnología.

El desenvolvimiento del concepto de la tecnología como una expresión digna y de inspiración divina coincidía en Europa con el desarrollo de una nueva visión de la relación entre el ser humano y la naturaleza. Como señala la historiadora Lynn White, AAnteriormente el había sido parte de la naturaleza, ahora se había convertido en explotador de la naturaleza.@ (Noble 1997:12).

Es en este ambiente que los teólogos llegan a opinar que el fruto del pecado original es ignorancia, mientras el fruto de la salvación es técnica y conocimiento. Esta convicción lleva al florecimiento del arte y ciencia europeo en el Siglo IX. Al respecto, escribe el canónigo agustiniano Hugo de San Victor, AEn las artes se trata de eso, eso es lo que proponen: restaurar en nosotros la imagen de Dios.@ (Noble 1997:20).

Noble ilustra este cambio con la siguiente anécdota:

En el Salterio de Utrecht, iluminado cerca de Rheims alrededor del año 830, hay una ilustración del Salmo 63 que otorga la ventaja tecnológica a los que están del lado de Dios. El ejército de los justos enfrenta a una fuerza superior de impíos. En cada campamento se dedican a ponerle filo a sus espadas. Los Malhechores se conforman con utilizar una piedra de afilar tradicional. Los Justos, sin embargo, utilizan el primer cigüeñal mecánico conocido fuera de China para dar vuelta a la primera piedra de afilar mecánica conocida jamás. Obviamente el artista, probablemente un monje benedictino, nos está diciendo que la ventaja tecnológica es producto de la voluntad de Dios. (Noble1997:13).

Es hasta el Siglo XII que la justificación teológica del desarrollo tecnológico llega a incorporar un nuevo y poderoso elemento: el milenarismo. Basándose en la literatura apocalíptica de la Biblia, el milenarismo propone, en su esencia, que el fin del mundo está cerca, pero que este fin dramático trae dentro de sí la semilla de un nuevo paraíso terrenal. Es en este momento que se empieza a borrar la frontera entre la tecnología y la escatología. Desde aquel entonces circula el criterio que el desarrollar el conocimiento y la técnica humana es una manera de adelantar y anticipar el paraíso.

El profeta original del milenarismo fue Joaquim de Fiore, un abad cisterciano de Calabria. Según Joaquim de Fiore, Saladín, conquistador de Jerusalén en el año 1187 fue el Anticristo, precursor indispensable, según su interpretación de la literatura apocalíptica, del milenio. Creyó Joaquím que a sus monjes, el destino divino había asignado el papel de vanguardia santa de una humanidad redimida. Aseveró que, por medio de su predicación y su vida contemplativa impulsarían una iluminación espiritual generalizada que aliviaría la miseria humana.

El milenarismo articulado por Joaquím llegó a convertirse en Ael sistema profético más importante conocido en Europa hasta el marxismo.@ (Noble 1997:24). Durante siglos, el milenarismo impulsó enormes avances científicos y tecnológicos. Roger Bacon, un científico franciscano inglés del Siglo XIII, postuló que:

los Ahijos del Adán@ habían conocido todas las artes cuando todavía contemplaban el rostro divino, que las habían perdido por el pecado, que habían logrado recuperarlas parcialmente, y que se esperaba su plena recuperación, y la recuperación de la perfección original, por medio del esfuerzo concienzudo y piadoso. (Noble 1997:27).

La misma ideología milenarista llega a justificar los adelantos tecnológicos, más las empresas políticas y económicas que llevarían a los exploradores europeos a invadir al Nuevo Mundo en los Siglos XV y XVI. Escribió Gerónimo de Mendieta, misionero franciscano:

Dios ha estado llamando a todos los pueblos de la tierra a apurarse, para prepararse a entrar y disfrutar aquella fiesta sin fin. . .No se acabará esta vocación divina hasta que se haya alcanzado el número de los predestinados, lo cual, según la visión de San Juan tiene que incluir todas las naciones, todos los idiomas y todos los pueblos. (Noble 1997:30)

Esta misma ideología milenaria es la que motivó los viajes de Cristobal Colón. El se creyó enviado por Dios para descubrir un nuevo camino para que los religiosos pudieran cumplir con las promesas del apocalipsis, convertir a los paganos y apurar al milenio. No solo eso:

Dijo Colón en su obra inconclusa Libro de profecías, ADios me hizo el mensajero del nuevo cielo y de la nueva tierra de los cuales habló en el Apocalípsis de San Juan. . .y él me enseño dónde encontrar el lugar.@ Para Colón el descubrimiento del nuevo mundo vaticinó el fín inminente del mundo y, por ende, la recuperación prometida de la perfección. Identificó al Río Orinoco como uno de los cuatro ríos del huerto de Edén, insistiendo repetidamente que había recuperado el paraíso. (Noble 1997:31-34).

En el Siglo XVI, el mismo espíritu milenarista presta un impulso ideológico a la reforma protestante, primero en Inglaterra y luego en las colonias norteamericanas. Son, pues, los primeros momentos de la modernidad. Según el historiador Richard Popkin, los sabios de la corte del rey Santiago de Inglaterra, coordinados por su famoso y prolífico canciller, Francis Bacon:

tomaron muy en serio las palabras del profeta Daniel cuando aseveró que, en los últimos tiempos iba a aumentar el conocimiento. . .Tomaron en serio la necesidad de prepararse, por medio de las reformas, para un porvenir glorioso. Su afán por acumular y promover el conocimiento científico, construir un nuevo sistema educativo, y transformar la sociedad política surgieron todos de su lectura milenaria de la realidad. Les urgía aumentar su comprensión del mundo, construir una nueva teoría del conocimiento, articular una nueva metafísica con tal de prepararse para una nueva situación: el Reino Milenario de Cristo aquí en la tierra, que luego daría lugar a una nueva tierra y un nuevo cielo. (Noble 1997:48).

Otra característica de la nueva modernidad a partir de la reforma protestante fue el crecimiento del individualismo. Este nuevo componente del ambiente ideológico también viene a matizar la visión milenarista. Hasta aquel entonces, el milenio se había comprendido como una empresa salvífica que abarcaba a toda la comunidad. Ahora, se planteaba la salvación en función del individuo.

Con el correr de los siglos, se había ido cambiando, además, la percepción de los beneficiarios de la tecnología: en plena Edad Media se había justificado el desarrollo tecnológico por la gloria de Dios. De alli, que los frutos del conocimiento eran para el Pueblo de Dios en su conjunto. Por fin, se sostenía que el individuo, como Hijo de Dios, tenía el derecho de gozar de los beneficios de su creatividad y empeño.

Pocos años después, estos nuevos matices ideológicos llegan a revolucionar el comercio, justificando una nueva élite de tecnócratas y científicos, todos aquellos que aplican el conocimiento y la técnica al comercio y la industria. Este nuevo concepto se ilustra en la creación de la primera oficina encargada de otorgar patentes en Inglaterra en el Siglo XVII: el conocimiento y la creatividad, por primera vez, se habían convertido en propiedad privada regidos por el estado. Un siglo después, los ingenieros, una nueva disciplina que buscaba aplicar los planteamientos teóricos de la ciencia a las exigencias prácticas del comercio y la industria, llega a formar parte de esta élite.

Siguiendo los pasos de Colón, los protestantes milenarios que habitaron las colonias inglesas caracterizaron a su región del Nuevo Mundo como la tierra prometida. En 1628, Edward Johnson solicitó colonizadores proclamando que América sería el lugar donde Ala Ciudad Terrenal se convertiría en la Ciudad de Dios.@

Un siglo después se confirmaron estos pronósticos con el primer gran avivamiento espiritual en 1739. Declaró el pastor John Moorhead, de la ciudad de Boston, Massachusetts: AEl milenio ha iniciado.@ El famoso evangelista Jonathan Edwards impulsó el avivamiento proclamando Ael amanecer. . .de la obra gloriosa de Dios, tan frecuentemente vaticinado en las escrituras. . .de la renovación del mundo, y muchas cosas hacen que sea probable que esta obra iniciará en América.@ (Noble 1997:90).

Según Edwards, este proceso de Aperfeccionamiento@ en la nueva tierra prometida hacía:

probable que el mundo llegará a parecerse al cielo en el milenio en este sentido: la contemplación y las tareas espirituales llegarán a ser la principal ocupación de los santos. . .porque habrán tantos aparatos e inventos para facilitar sus negocios seculares. . . incluyendo aparatos para asistirse mutuamente y facilitar la comunicación facil, rápida y segura entre regiones lejanas. (Noble 91:1997).

Este optimismo tecnológico y religioso llega a formar parte del ideario detrás de las empresas misioneras que surgieron en el Siglo XIX. Los estadounidenses llegaron a considerar que su rápida mecanización e industrialización formaba parte integral de su misión sagrada de salvar a la humanidad. Observa Schultze:

ASi existían almas inconversas condenadas al infierno, como aseveraban la mayoría de los misioneros, urgía aprovechar todas las tecnologías de comunicación y de transporte lo antes posible para fines evangelísticos. . .Los evangélicos interpretaban el significado de la radio y la televisión a partir del optimismo tecnológico americano.@ (1987:249).

La religión electrónica

Desde siempre la comunicación se ha dado en función de medios, y los medios van y vienen en función de los cambios tecnológicos. Y desde siempre, los medios han sido vehículos para informar, divertir y orientar a las masas, según los designios de la ideología dominante. En Europa medieval, las inovaciones tecnológicas más importantes para la comunicación religiosa las encontramos incorporadas en las grandes catedrales. Estos enormes edificios fueron diseñados como verdaderos emporios comunicativos: los vitrales, las estatuas, los cuadros, los murales -siempre didácticos-, las columnas con sus gárgolas y sus ángeles, la audacia de sus capiteles, el impacto multisensorial de la música, el incienso, las campanas, las velas, la hostia. Es de marearse contemplar la intensidad y diversidad de los medios empleados.

Los seguidores de la reforma protestante huyen del misterio de la comunicación audiovisual y multisensorial. Optan, más bien, por la producción de literatura y la promoción del alfabetismo. Al tomar esta opción se declaran presos de la lógica cartesiana: lineal, racional, científica, moderna. La liturgia protestante se convierte en un espacio estéril donde un estudioso presenta argumentos racionales a partir de un texto a una asamblea de individuos. Ya no es aquel espacio fecundo donde todos se abandonan en el misterio y la trascendencia.

Con la guerra teológica entre los modernistas y los fundamentalistas que inició en el Siglo XVIII, los fundamentalistas llegaron a dudar de una ciencia moderna y humanista, aseverando que proponía destronar a Dios e imponer el humanismo secular. Sin embargo, seguían su enamoramiento con la tecnología por ser una herramienta útil para implementar su sueño milenario.

En 1979, Rvdo. Ben Armstrong, Director Ejecutivo de la National Religious Broadcasters, escribio un libro bajo el título, La iglesia eléctrica. Con marcado triunfalismo, Armstrong proclamó que:

la radio y la televisión habían derrumbado las murallas de tradición y restaurado condiciones muy parecidas a las que existían en la iglesia primitiva. Pronosticó Armstrong que esta nueva iglesia eléctrica se convertiría en una expresión nueva y revolucionaria de aquella iglesia testificadora que existía hace veinte siglos. (Schultze 1990:32).

)Cómo empezó esta gran empresa de divulgación religiosa?

Uno de los primeros ideólogos y defensores de la religión electrónica fue Eugene Bertermann de La Hora Luterana, patrocinado por el conservador Sínodo de Missouri. Declaró Bertermann en 1949 que:

Aquellos cristianos que mantienen una visión cristocéntica de la historia sostienen correctamente que nuestro Padre Celestial permitió el descubrimiento de la radio y la televisión, primera y principalmente, para la diseminación de su Evangelio Salvador. (Schultze 1987:249).

En la década de los 30, los evangélicos estadounidenses ya habían hallado en los medios electrónicos una metáfora para el Espíritu Santo. Comentó el evangelista William Foulkes en 1937: APara el cristiano, las ondas radiales se convierten en una especie de Pentecostés contemporáneo. . .)Demostrará otra vez la iglesia su falta de visión, permitiendo que este mensajero veloz se convierta en propiedad exclusiva de las fuerzas opuestas al evangelio?@ (Schultze 1987:250).

Noble también comenta el nexo íntimo entre religión y tecnología que ha sido característica de los Estados Unidos:

donde un encanto popular sin límites con el avance tecnológico va de la mano con una esperanza igualmente profunda e inmediata en el retorno de Jesucristo. Lo que pasa desapercibido para muchos observadores de estos dos fenómenos es que muchas veces son las mismas personas, entre ellas muchos tecnologistas, que comparten estas dos obsesiones. (1997:5).

La religión electrónica llega a Brasil

En Brasil en la década de los 50, la Iglesia del Evangelio Cuadrangular ya estaba utilizando campañas de curación divina y proyección de películas al aire libre, más programas de radio, para establecerse en el ambiente urbano. Luego viene Manoel de Mello con su programa radiofónico ALa Voz del Brasil para Cristo.@ En 1958 Mello llenó el estadio Pacaembú, en aquel momento uno de los más grandes del país. (Silveiro 1995:105).

A partir de la década de los 70, Edir Macedo, entre otros, empieza a incursionar en el mundo de la producción televisiva, hasta este momento dominado por programación importada como la de Rex Humbard.

Aquí es importante señalar que los productores de radio y televisión religiosa, y especialmente aquellos Aestrellas@ que se sientan detrás del micrófono o que se ponen delante de las cámaras, han llegado a convertirse en un género aparte entre los ministerios cristianos. Comenta Schultze que Ala iglesia electrónica ha creado una categoría especial de clero profético quienes se atribuyen conocimiento y discernimiento espiritual especial en cuanto al poder de las tecnologías comunicativas modernas.@ (1987:253).

Mi colega y amigo, el comunicólogo peruano Rolando Pérez, observa que en las últimas décadas la iglesia electrónica o la congregación virtual se ha llegado a constituir:

en muchos casos en una suerte de iglesia paralela a las congregaciones comunitarias. Y éste fenómeno está conectado a todo un movimiento paraeclesiástico que se mueve en el mundo de los megaeventos, de los movimientos misioneros transnacionales. Es decir, estamos asistiendo a la construcción de iglesias desterritorializadas, en donde los códigos de la cultura de masas se incorporan facilmente. (Pérez 1997:21).

Efectivamente, en su apogéo en la década de los 80, la iglesia electrónica estadounidense llegó a representar una difícil competencia para las iglesias locales en América Latina. En 1985 coordiné un estudio del impacto de la programación religiosa en los medios electrónicos en la población cristiana activa, tanto católica como evangélica, en América Central. En aquel entonces, descubrimos que en los cuatro países estudiados el 70% de la muestra halló más utilidad para sus vidas cotidianas en las enseñanzas del telepredicador Jimmy Swaggart que de las recibidas en su iglesia o parroquia local. Caracterizaron los beneficios del programa como Abendición espiritual@, Aconsuelo@, Abuenos consejos@, Asanidad@ y Abendición para la vida familiar@.

Nos sorprendimos al descubrir en este estudio que el público no necesariamente confiaba en estos telepredicadores. Cuando preguntamos a la muestra si Jimmy Swaggart, Luis Palau y Hermano Pablo merecían su confianza, solamente el 40 por ciento respondió afirmativamente. Obviamente ser digno de confianza no es requisito para ser fuente de bendición. (Smith y Ruíz 1987:147-155)

Aparentemente, el dominio de los telepredicadores norteños en los 70 y 80 obedecía a cuestiones coyunturales. Los problemas personales y legales experimentados por Jimmy Swaggart y Jim Baker en 1987-88 y la eliminación de la supuesta amenaza comunista con la caída del muro de Berlin en 1989, combinado con las innovaciones en el mercadeo de bienes simbólicos introducidos por los televangelistas brasileiros, marcó el fin del monopolio del norte en el mercado de la religión electrónica en América Latina.

Los norteños contraatacaron, promoviendo el establecimiento de canales de televisión evangélicos en varios países latinoamericanos. Trinity Broadcasting Network ha sido uno de los principales promotores de estas iniciativas. Según he observado, este esfuerzo no ha sido del todo exitoso. En su período de mayor impacto, telepredicadores como Humbard y Swaggart siempre habían comprado tiempo en canales comerciales. Sin embargo, el establecer canales evangélicos tiende a producir la guetoización de su mensaje.

Al concentrar su inversión en estos canales, sus patrocinadores han limitado radicalmente su capacidad de alcanzar un público masivo y heterogéneo. Además, han adquirido todos los dolores de cabeza que derivan de tener que mantener una infraestructura tecnológica sofisticada mientras buscan el apoyo de una comunidad evangélica altamente fragmentada y muy celosa en guardar sus limitados recursos.

Paralelamente, en la última década la Iglesia Católica Romana ha entrado en el escenario, tanto con programación importada como la de Madre Angélica y la Eternal Word Television Network, como con iniciativas locales. Estos nuevos programas tienden a consolidar la segmentación del mercado religioso.

El genio de Edir Macedo, con su compra de TV Record, ha sido encontrar cómo escaparse del gueto religioso, llegando a competir frente a frente con los dueños tradicionales de los grandes medios comerciales. Al respecto, Rolando Pérez comenta que:

Las iglesias están pasando de la producción de programas o la aparición eventual en los medios a la apropiación comercial de los medios masivos, que implica la constitución y gestión de sus propias empresas de comunicación, ingresando así a la competencia en el mercado de los medios y de la propia industria cultural masiva. (Pérez 1997:19)

El reduccionismo y otras consideraciones ideológicas

Este es, entonces, el ambiente en que se desarrolló la iglesia electrónica.

Yo crecí en este ambiente ideológico/teológico. Cuando yo, a los doce años, recibía clases de escatología dispensacionalista, nunca hubiera sospechado que tal milenarismo fue el heredero directo de las enseñanzas de un abad cisterciano italiano del siglo XII.

Quizá sea útil, basado en mi propia experiencia, resumir algunos elementos de esta cosmovisión:

1. Lo espiritual importa más que lo material. La iglesia no tiene por qué meterse en asuntos materiales como salud y alimentación a menos que sea en función del proselitismo.

2. (Cuidado con los comunistas! Son ateos crueles, violentos, y maquiavélicos.

3. No existen problemas sociales y políticos que no se puedan resolver por medio de la iniciativa y la creatividad individual, la libre empresa, la investigación científica, y el desarrollo tecnológico.

4. La única solución segura para problemas sociales complejos como la violencia, la injusticia, la pobreza y la opresión, es que una mayoría de los individuos que formen parte de la sociedad experimenten un encuentro salvífico personal con Jesús.

5. Dios escogió y bendijo a los Estados Unidos, llamándolo a ser Auna luz para las naciones.@

6. Por eso, los Estados Unidos tiene la grave responsabilidad de compartir su cultura, su tecnología, su religión, y su sistema político-económico con el mundo entero.

7. Los ciudadanos cristianos blancos de los EE.UU. son pacíficos, mientras los musulmanes, los comunistas y los pueblos del Tercer Mundo son violentos.

8. La pobreza es producto de la pereza de los pobres. Ellos desperdician en los vicios los pocos recursos que tienen.

Muchos de los misioneros protestantes estadounidenses que han venido a América Latina en este siglo han incorporado elementos de esta cosmovisión en su forma de ser y en sus enseñanzas, especialmente los que han trabajado en los medios electrónicos. (Smith 1990:294).

A la vez, la tecnologización de la evangelización no dejó de influir en el contenido del evangelio divulgado. La fe religiosa, y especialmente la conversión religiosa, es un tema sumamente complejo. Sin embargo, los medios comerciales exigen mensajes simples. Por eso, los productores de mensajes evangelísticos electrónicos plantearon la conversión religiosa en términos reduccionistas e individualistas según los principios del mercadeo. Poco a poco, el Aevangelismo@ presentado en la iglesia electrónica se redujo a la presentación de una breve lista de perogrulladas teológicas, como la siguiente:

- )Aceptas ser pecador?

- )Crees que Dios te ama y quiere salvarte?

- )Crees que Jesús es el Hijo de Dios y que murió por tus pecados?

- )Estás dispuesto a pedir perdón por tus pecados e invitar a Jesús a ser tu Señor y Salvador?

Si un miembro del público entendiera estas preguntas y las respondiera, sea positiva o negativamente, el productor del programa consideraba que había sido evangelizado. Así, en el caso de este individuo, el productor se libera de su responsabilidad ante Dios y ha acercado un poquito más al milenio. Si el televidente o radioescucha ha respondido en alguna forma confirmando su aceptación del mensaje, a esta persona la consideran salva, nacida de nuevo. (Smith 1990:296).

Sin duda, muchos teólogos y pastoralistas se escandalizan por este reduccionismo. )Acaso la conversión cristiana no es una tarea de todos los días, una tarea de nunca acabar? )Acaso el pecado no trasciende las metidas de pata de los individuos, manifestándose en estructuras y sistemas de muerte?

Sin embargo, es importante reconocer que es precisamente este reduccionismo que hace atractivo el mensaje.

Incluso, la gran inovación de los telepredicadores brasileiros ha sido simplificar el mensaje aún más, eliminando los elementos doctrinales y reduciendo el mensaje a la compra-venta de bienes simbólicos. )Quieres esperanza? )Quieres perdón y liberación? )Quieres sanidad? )Quieres poder? )Quieres riqueza? Entrega tu ofrenda y yo, intermediario con el misterio, canal de trascendencia, te otorgo tu deseo en el nombre de Dios. Además, te doy un pequeño símbolo (una rosa, un frasquito de aceite o agua bendita). Al emplear la sustancia simbólica en la forma especificada, Dios vencerá al demonio y resolverá tu problema.

Para comprender el atractivo de este mensaje, tenemos que ubicarnos con mucha claridad en nuestro mundo latinoamericano y en el momento histórico en que nos toca vivir.

Primero, a nivel político, social y económico estamos viviendo momentos de violencia, agotamiento, dolor y desencanto.

Poco a poco,

frente a tanto dolor,

tanto abuso, tanto párrafo vacío,

tantos sueños aplastados, tanto fraude,

tanta corrupción,

nos hemos muerto un cachito.

Cada uno, se ha vuelto un cachito tieso de espíritu. (Smith 1998:4)

También, acordémonos que el nuestro es un mundo extraordinariamente complejo. Existe simultáneamente la premodernidad con la posmodernidad. Categorías medievales coinciden con categorías cibernéticas. Nuestro universo simbólico es una ensalada maravillosa de lo indígena, lo africano, lo europeo y lo mestizo, todo matizado y mundializado hoy por O Globo, Rupert Murdoch y Ted Turner. Rolando Pérez comenta que:

mientras en otras sociedades accedieron a la modernidad sobre la base de la palabra escrita, en Latinoamérica estamos incorporándonos a ella conjugando imágenes electrónicas con analfabetismo, escuela incompleta y atrasada simultáneamente con una intensa internacionalización del mundo simbólico de las masas. (Pérez 1997:18).

Uno de los grandes comunicólogos latinoamericanos, Jesús Martín Barbero, señala que:

La modernidad no ha cumplido muchas de sus promesas de liberación social, de liberación política, de liberación cultural. Pero hay una promesa que sí ha cumplido: y es la de desencantarnos el mundo. . .Ha racionalizado el mundo. Lo ha dejado sin magia, sin misterio. (Martín 1995:71).

El ser humano puede padecer de muchas carencias, pero al arrebatarle el misterio y el sentido de trascendencia, deja de ser humano. Frente al desencanto, el ser humano siempre construirá mecanismos de reencanto. Uno de ellos es la iglesia electrónica. Comenta Martín Barbero:

A mi ver la iglesia electrónica está devolviendo la magia a las religiones que se habían intelectualizado, que se habían enfriado, que se habían desencantado. . .echa mano de las tecnologías de la imagen y. . .del sentimiento para captar la exaltación mesiánica, apocalíptica, y a la vez para dar rostro y voz. . .a las nuevas comunidades que son sobre todo ritual y moral, y mucho menos doctrina. (Martín 1995:76).

)Se acuerden de lo de las catedrales medievales como emporios de comunicación multisensorial? En algún sentido, es lo mismo que encontramos en los últimos tele-espectáculos religiosos, especialmente en Brasil. Se está rompiendo, por fín, con la lógica protestante cartesiana que siempre ha reñido con la esencia de los medios audiovisuales. Son medios que entran por la víscera, no por el cerebro. Estos tele-espectáculos restablecen el imperio del símbolo, del gesto, del sentimiento - todo en un ambiente de misterio, autoridad y trascendencia.

Pistas para una estrategia de medios para las iglesias históricas

Es realmente sorprendente cuán ausente han estado las iglesias históricas en los medios electrónicos. Cómo las tradiciones evangélicas y pentecostales llegaron a dominar este campo sería motivo de otro ensayo. Basta señalar en este momento que la historia de la difusión electrónica de programación religiosa en las Américas es el relato de como los evangélicos llegaron a dominar las ondas herzianas. (Voskuil 1987:69). No tengo acceso a datos recientes que incorporan la presencia de los nuevos canales de televisión católicos en Brasil, pero en 1995 se calculaba que los pentecostales contaban con más tiempo en la televisión que todos los otros grupos religiosos juntos. (Freston 1995:299).

En general, la poca programación radiofónica y televisiva producida por las iglesias históricas ha sido terriblemente cerebral, presa de la lógica cartesiana, solemne, tendenciosa, aburrida, y sectaria.

Termino con algunas pistas que podrían servir a la hora en que las iglesias históricas decidan establecer una presencia en los medios comerciales:

1. Aprovechemos de lleno los estudios demográficos. Después de identificar el público que queremos alcanzar, busquemos los medios comerciales que ya tengan entrada con este público. Busquemos cómo colocar nuestros mensajes en estos medios.

2. No entremos en competencia con los otros medios religiosos. Ahora, existe la presión de seguir la corriente del exito e imitar a los de la IURD. Por eso, la pentecostalización de todas nuestras liturgias. Yo digo atrevámonos a establecer y celebrar nuestras diferencias. Digamos que Edir Macedo y sus secuaces son los traficantes de pornografía religiosa: cruda, flagrante, sin vergüenza. Hagamos algo diferente. Celebrando la trascendencia, la esperanza y el misterio, trabajemos lo sensual, lo seductivo. Construyamos un lenguaje y un imaginario a partir de la insinuación.

3. Aprendamos de los pentecostales el valor de haber roto completamente con la lógica cartesiana protestante. Que nuestros mensajes sean construidos a partir de imágenes, sonidos, silencios, sentimientos, relaciones y actitudes. Ha llegado el momento de dejar en un segundo plano el discurso lineal. Que vayamos construyendo un imaginario público que fomente el consuelo, la ternura, la esperanza, la sencillez, la entrega, la integridad, el ánimo, la amistad, la belleza.

4. Aprendamos, también, del error de haber caido preso de la lógica del marketing. Todos estamos hartos de los traficantes de esperanza que venden parches espirituales para calmar nuestros clamores espirituales. Todos rechazamos a los mercaderes de identidad que dispensan drogas sacramentales contra todo temor. Por eso, que nuestros mensajes sean respaldados por una vida en comunidad profundamente humana, de seres frágiles pero íntegros, dignos, perdonados, y capaces de perdonar. A partir de nuestra vida en comunidad, que nuestros mensajes sean capaces de romper con la lógica frenética, manipuladora y deshumanizante de los medios comerciales.

5. Hay otras formas de abordar lo político. Sin meternos a proselitismos y sectarismos, rescatemos la belleza, la dignidad y el coraje de los excluidos. Otorguémosles espacios donde puedan compartir sus historias y estremecernos con la fuerza de su humanidad.

6. Aprendamos, por último, de los pueblos indígenas en su lucha frente al neoliberalismo. Como señaló la antropóloga mexicana Rossana Reguillo hace pocos meses en una consulta con comunicadores indígenas, existen hoy dos ritmos, dos conceptos diferentes del espacio y del tiempo:

El neoliberalismo anuncia la desterritorialización de la producción y la mundialización de la cultura. Propone desanclar la identidad del individuo de una cultura particular y del estado nacional. (Ya estábamos en el futuro cuando vienen estos movimientos indígenas, arraigados a su tierra y sus muertos! También manejan otra idea del tiempo. Para el neoliberalismo el trabajo cotidiano está atado a un ritmo para el consumo individual. El movimiento indígena está atado a un ritmo que surge de las relaciones familiares/comunitarias y los ciclos de la naturaleza. (Reguillo 1998:22).

)Somos capaces de ofrecer a nuestros pueblos otro concepto del espacio, sea urbano o rural, en función del ser humano y no en función del consumo? )Somos capaces de construir mensajes a partir de los ciclos de la vida humana, los ciclos de la vida de nuestro planeta?

- Dennis A. Smith

julio de 1998

Centro Evangélico de Estudios Pastorales en América Central

-cedepca-

pastoral de la comunicación

Apartado 1710, 01901 Guatemala, Guatemala

telefax: (+502) 2254-1093

correo electrónico: dsmith@cedepca.org www.cedepca.org

Bibliografía

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