¿Y vamos a poder conversar?

Rodrigo García Segovia

Hoy en día estamos viviendo en nuestra Iglesia un motívante despertar en la masificación de la utilización de Tecnologías de Información en las unidades eclesiales. Secretarias con correo electrónico, portales que mantienen informados a todos los bautizados del quehacer de su Iglesia Local, formación a distancia del Clero, son solo algunas muestras de que la revolución de la era de la información llego para quedarse en nuestra Iglesia.

Es común ver en las Parroquias que las secretarias ya no revisan el libro sacramental para buscar a un confirmado, sino que, le preguntan a Ud. su apellido y en cosa de segundos obtiene el certificado recién impreso desde su “software parroquial”; ¡Que estupenda situación!, pero que sucede si cada unidad pastoral realiza su propio sistema, ¿Vamos a poder conversar entre programas parroquiales para compartir información?.

Tenemos las mismas herramientas .... ¿Pero hablamos el mismo idioma?

Si bien es cierto que los seres humanos compartimos rasgos fisiológicos, una de las cosas fundamentales que se necesita para poder comunicarnos es tener un lenguaje común. Lo mismo pasa con el desarrollo de los software al interior de cualquier organización, porque el objetivo final no es tener un computador lleno de datos, sino que, es poder compartir a través de esta plataforma la información que tenemos, para así ser más eficientes en nuestra gestión.

Cada día más parroquias elaboran ó adquieren un sistema que responda a sus necesidades de gestión de información. Existen un sin numero de programas que respondan a este llamado... pero todos ellos distintos. Se esta gestando al interior de nuestra Iglesia un tremendo cambio en la gestión de nuestra información, pero a su vez, se esta también produciendo un posible peligro que nos puede traer más de algún dolor de cabeza en el largo plazo. Al elaborar sistemas distintos sin estándares mínimos de calidad o de compatibilidad con otros sistemas, estamos provocando que seamos presos de nuestras propias soluciones. Es prioritario impulsar medidas que apunten a la normalización de estos desarrollos, asegurando funcionalidades y normas que nos permitan conversar entre las distintas soluciones generadas.

Ya es conocido el esfuerzo de la RIIAL1 en esta línea, creando un Office Eclesial para toda la Iglesia de Hispanoamérica, trabajo que es fruto de muchos años de análisis y desarrollo, pero ¿Es eficiente tener un software propietario2 para realidades eclesiales tan diversas?.

¿Office Eclesial ó Office Eclesial GNU / GPL3?

En los primeros computadores, el software se regalaba, no existía el concepto de licencias; los códigos fuentes se intercambiaban entre los académicos y aficionados como quien intercambia películas en la actualidad, fue así como algunos de los primeros programas se fue mejorando en la comunidad creciendo su calidad y sentido de pertenencia por parte de los usuarios.

Fue a comienzos de la década de los 70 donde esta paradigma cambio, y apareció el concepto de software propietario4, teniendo los usuarios solo en sus manos un producto final y teniendo que pagar además un coste por su utilización; así fue creciendo esta actividad del software propietario, constituyendo hoy en día una de las mayores industrias comerciales del globo la “Industria del Software”, que factura varios billones de dólares anualmente.

La Iglesia a recorrido camino en el ámbito del desarrollo de software libre. Un ejemplo de esto es el Office Eclesial, que podría pensarse que es un software libre al no tener costo de licenciamiento para la Iglesia, pero, para poder comprender esto veamos las 4 condiciones que debe tener un software libre 5:

  1. La Libertad de usar el programa, con cualquier propósito (libertad 0) : El Office Eclesial esta abierto a la utilización de cualquier Iglesia Católica de América Latina, ciertamente que cualquier persona lo podría descargar desde la web, pero no tendría mucho sentido, ya que este software esta apuntado a la gestión parroquial, desde este punto de vista el sistema cumple esta condición.

  2. La Libertad de estudiar como funciona el programa y adaptarlo a tus necesidades(libertad 1): Si bien es cierto el código fuente del Office eclesial es propiedad intelectual de la Iglesia, este no es publico (como pasa por ejemplo con el Kernel de GNU/Linux).

  3. La Libertad de distribuir copias, con lo que puedes ayudar a tu vecino(libertad 2): Esto se cumple, ya que cualquier persona puede descargar el Office Eclesial y realizar copias del sistema.

  4. La Libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie(libertad 3) –El acceso al código fuente es un requisito previo para esto- : Al no poder estudiar el código fuente del programa, una persona no puede realizar mejoras.

Cabe destacar que un software libre sigue teniendo propiedad intelectual, es decir, que en el caso que la RIIAL optara porque el Office Eclesial fuera software libre, esta no perdería su propiedad intelectual, ni tampoco los derechos sobre el programa.

Si el Office Eclesial fuera software libre, cada técnico diocesano podría elaborar un Office “a la medida” de las necesidades de su Iglesia local, realizando mejoras y aportes que van en directo beneficio de la utilización de este sistema, contribuyendo así al mejoramiento permanente del Office Eclesial.

Incluso puede suceder que empresas o personas realicen servicios para nuestras Diócesis sobre la base del Office Eclesial, ciertamente ellas cobrarían por esto, pero la diferencia es que cobran por un servicio (“elaborar un traje a la medida”) y no por un software propietario desarrollado por ellos, el cual no este en línea con los desarrollos de la RIIAL.

Si esto podría ser, existiría en cada Diócesis un Office Eclesial distinto, pero que comparten la base común de la versión original, y así aseguraríamos que los distintos sistemas podrían “conversar entre si”, manteniendo así la libertad de decisión de cada Diócesis.

.... siempre nos gusta el mismo programa

En el ámbito de los sistemas es muy normal observar que en cada nicho del mercado existe un software que da la pauta para el desarrollo de los demás; en los sistemas operativos, en las herramientas ofimática, de diseño grafico, etc. ; siempre existe una herramienta que prevalece por sobre de las demás. Esto sucede por varios factores, entre los principales podemos nombrar los siguientes:

  1. Formato de Archivos: En este caso, una aplicación depende mucho de su formato de archivo, y esto obliga que si la mayoría tiene cierto sistema, los que quieran cambiar a otro no puedan ante la imposibilidad de no poder ”trasladar”sus archivos del software anterior.

  2. El en boca en boca : uno de los mejores marketing’s que tiene el software es el relacionado con la recomendación entre los mismos usuarios.

  3. Aversión natural al cambio: después de haber capacitado y adquirido experiencia en la utilización de un sistema, es muy costoso para una organización cambiar de herramienta, principalmente motivado por la aversión natural que tienen los usuarios al cambio, más aún en contextos donde la tecnología no ha sido un elemento natural (por ejemplo en las nuevas generaciones la utilización del computador ya es un elemento natural).

Y es porque nos gusta siempre el mismo programa que es positivo impulsar políticas que vayan apuntadas a motivar la utilización de la misma herramienta. No es negativo que existe un software que abarque todas las necesidades del mercado.

Conclusiones

Es una oportunidad de desarrollo el que el Office Eclesial sea software libre, esto permitiría que existiera un solo software, pero con la diferencia, que seria con las características comunes a cada Diócesis. Potenciaríamos así, la unificación de sistemas para poder compartir información.

Es positivo que la Iglesia pueda desarrollar una política de trabajo que no tan solo potencie la utilización de cierta herramienta informática, sino que también es importante elaborar criterios para la utilización de los medios tecnológicos al interior de la Iglesia. Uno de los principales pilares para los desarrollos tecnológicos eficientes son cuando se elaboran estrategias dirigidas a la estandarización de sus plataformas de información.

El software libre no es significado de un programa de mala calidad, ni mucho menos. Existen proyectos que trabajan bajo esta modalidad y que son muy exitosos, es el caso de Linux, proyecto que se ha consolidado en el mercado con una estrategia que apunta precisamente a compartir una misma base (su Kernell) pero con la libertad que cualquier persona puede realizar mejoras. Como es el caso de Linux, existe un sin fin de exitosos proyectos GNU /GPL, como son el caso de APACHE, PHP, MySQL, etc. ; todos ellos bajo la misma promesa, y todos ellos amparados bajo la licencia llamada en el mundo del software libre “copyleft”, la cual asegura la propiedad intelectual de sus creadores, y que cualquiera de nosotros puede utilizar para resguardar sus sistemas.

Rodrigo García Segovia

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Para más información visitar: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/


1 Red de Informática de la Iglesia de América Latina

2 Software Propietario = Producto final donde el usuario solamente puede utilizar las funcionalidades, sin poder tener acceso al código fuente.

3 GNU / GPL : Acrónimo de GNU General Public License (Licencia Publica General de GNU). Se trata de la licencia más utilizada en el ámbito del software libre creada por la Free Software Foundation enmarcado en el proyecto GNU. www.gnu.org

4

5 Extraído de la página web de la Free Software Foundation, http://www.gnu.org/philosophy/free-sw.es.html